“Cuando desperté, Mark Millar seguía allí”, por Nacho Vigalondo

9 marzo 2010

Seguimos con las fantásticas jornadas UCM Cómic. Hoy ofrecemos la charla de Nacho Vigalondo sobre el guionista escocés Mark Millar, autor de obras como Wanted, Superman rojo o Kick-ass. Vigalondo se declaró fan incondicional de los cómics de Millar y aseguró que este era el único motivo por el que lo habían escogido a él para la charla.

El director cántabro mantuvo una exposición amena, divertida y apasionada que merece la pena ser vista:

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Yo también fui a ver Demons a los Cines Luna y me dejaron en la puñetera calle

20 febrero 2010

Prometían el oro y el moro: un cineforum alternativo que iniciaría sus proyecciones con una película de serie B llamada Demons y que tendría lugar en unos cines abandonados hace años, el sueño húmedo de más de un fan de las películas de terror y casquería y al mismo tiempo una oda a la cultura underground, amén la recuperación de un cine olvidado y mítico en el marco de un evento único en Madrid. Yo me lo creí, por supuesto. Además, entrada gratuita y en el horizonte nuevas proyecciones mensuales de películas cada vez peores. Según declaraciones los organizadores publicadas por El Mundo “Llevábamos tiempo queriendo hacer un cineclub de terror y serie B, ése tipo de películas que no tienen cabida en la Filmoteca. Nos sorprendía mucho que en una capital europea como Madrid, no hubiera un espacio así”. La fecha: ayer a las 22.30.

Atractiva iniciativa, ¿no? Nada que objetar a unos tíos que, con una gran determinación, ponen pasta para hacer algo que les gusta y de lo que además puede beneficiarse un montón más de gente. Estamos hablando de una alternativa al Círculo de Bellas artes y la Filmoteca, de otro cine, otra cultura, salirse de lo habitual y disfrutar de rarezas audiovisuales perdidas en el espacio y el tiempo. ¡Vaya proyectazo! Pero se les fue de las manos y una serie de desafortunadas desdichas acabó con la prometedora experiencia convertida en una tomadura de pelo de tres pares de narices. Lo que según los organizadores iba a ser un eventazo para amantes de las películas gore de bajísimo presupuesto en el marco incomparable de unos cines insalubres se convirtió en una triste fiesta en la que cuatro disfrutaban y cuarenta pataleaban fuera porque se sentían estafados.

El principio del fin está en los medios de comunicación. El evento y sus promotores aparecieron en un montón de medios, entre ellos El Mundo o El País, pasando por medios locales como Somos Malasaña, además del telediario de TVE. Tuenti y Facebook no se hicieron de rogar y muy pronto había eventos con más de 300 personas que decían que iban a asistir. Con todos estos artículos en la mano solo se puede aplaudir la labor de marketing realizada por los amigos de Cineshock. La repercusión ha sido enorme y es normal que con ella cientos de personas se congregasen a la entrada de los Luna ayer por la noche en busca de lo prometido, serie B en un cine abandonado, una actividad alternativa a las que ya tiene la noche madrileña. Por supuesto, había que ser realistas: era imposible que todo el mundo cupiese en una sola sala (el resto de salas de los Luna tienen las pantallas destrozadas). La diferencia entre un público tristón pero con una sonrisa y un público cabreado y queriendo dinamitar el edificio con todos dentro es una simple frase que aclarase alguna cosa por parte de los organizadores “El aforo es de doscientas personas, sentimos que no podáis entrar” o algo así. ¿Qué menos?

El despropósito, sin embargo, fue mayúsculo porque para empezar en ningún momento se informó de nada relativo al aforo. A las 21:00, una hora y media antes de que empezase la proyección, había más de cien personas en la cola. Habría sido un buen momento para que alguien asomase la cabeza desde los cines y dijese “oigan, que no van a caber todos, vayan haciéndose a la idea”. No salió nadie a avisar de la falta de espacio que íbamos a sufrir. Según pasaban los minutos la cola crecía y crecía. Mi grupo y yo nos encontrábamos situados en la cola a dos esquinas de la entrada con más de cien y probablemente más de doscientas personas delante de nosotros.

Fue al tirar la toalla y acercarnos a la cabecera de la cola cuando nos encontramos con el pastel, el remate, la gota que colmó el vaso: a pesar de que los organizadores aseguraron que no existían pases VIP o listas preferentes mucha gente fue colada al interior de los cines sin pasar por la cola. Evidentemente el resto del personal estaba cabreado y de muy mala leche mentando a los familiares de los organizadores. Para rematar, los periodistas acreditados también pasaron por la patilla y ocuparon casi la mitad de la sala, mientras que de los que esperaron cola no pasaron más de 100 ¡Y nos querían vender que era un evento para amantes del cine de explotación llenándolo de periodistas! Los organizadores se excusan por Facebook: no sabían que iba a venir tanta gente, nos pilló por sorpresa y tal y cuál. ¿Cómo nos vamos a creer eso si han salido hasta en el informativo de TVE?

El resultado final ha sido un evento que ni fue popular, ni fue alternativo, ni fue diferente, sino el mismo perro con otro collar que se veía venir y que tan triste resulta. Desaprovechar este tipo de oportunidades por una cosa o por otra es cabreante. ¿Qué habría pasado si hubiesen avisado antes del escaso aforo? ¿O si hubiesen tirado a los periodistas para que pasasen los verdaderos interesados? ¿Habría tenido mala prensa? ¿Es que necesitaban buena prensa? ¿No era una cosa hecha por fans para fans? ¿Qué necesidad había de que el vodka Absolut aparezca en un evento minoritario y supuestamente cultural?

El Cineshock ha sido una decepción mayúscula. Han tenido la oportunidad de hacer algo pequeño y resultón y han acabado haciendo algo tan grande que ha caído por su propio peso. El feedback negativo que los organizadores están recibiendo tiene que ser suficiente como para que les piten los oídos un par de años. Todos cometemos errores, claro, pero ¿qué esperan ahora? ¿Que les demos una palmadita en la espalda después de que no hayan sido sinceros?

De todas formas han pedido disculpas por todo el follón, y aceptadas están, por lo menos desde aquí, lo cual no desdice nada de lo que escribo en este post.


Paranormal Activity y los niños italianos

9 febrero 2010

Si alguien ha visto hoy el telediario de la Sexta habrá reparado en la noticia de que la película Paranormal Activity está causando estragos entre los menores italianos. Según cuenta Il Corriere della Sera hay hasta una niña de catorce años hospitalizada en estado de catatonia.

La cinta cuenta cómo una joven pareja de Texas intenta desentrañar el misterio de los extraños sucesos que no les dejan pegar ojo. Como decían en una tira de Para ti que eres joven, es una peli de terror psicológico porque no había pelas para monstruos. No sé cómo es posible que haya costado algo más de lo que les costó la cámara, porque la película consiste en ésta colocada en el dormitorio de la pareja, encendida noche tras noche para intentar grabar el algo que los atormenta. Es la Bruja de Blair de los años 2000, cuando puedes grabar lo que pasa en tu habitación mientras duermes y luego buscar en google respuestas a tus preguntas. Y encontrarlas.

Y mientras que aquí nos califican de X el petardo de Saw VI en Italia se pasan de listos y dejan ésta para todos los públicos. ¿Es que acaso es tan chunga esta película como muestran las escenas de gente gritando en la oscuridad de la sala del cine que nos han vendido? No, claro que no. Ni de coña. Nadie hecho y derecho se acojona por los cuatro ruidos y poco más a los que se reduce esta película. Se hace aburrida, no pasa nada durante la primera hora (en serio) y al final te sientes estafado. Eso de que ha acogotado hasta al mismo Steven Spielberg no hay quien se lo crea. Pero lo que sí es cierto es que tiene un poder de sugestión importante en determinadas circunstancias. Por ejemplo, si tienes diez años y te da miedo la oscuridad.

Si vas a ver esta película predispuesto a que te asusten, te inquieten o te dejen catatónico es mejor que no vayas, porque nada de eso va a ocurrirte. Pero si tienes doce años y vas sin ideas preconcebidas y sin saber qué esperar ¿cómo no te va a afectar la TENSIÓN a la que te someten mientras esperas a que ALGO paranormal, desconocido y terrible ocurra mientras los protagonistas duermen? ¿Cómo no te vas a acojonar, desde tu escasa experiencia, pensando que eso puede ocurrirte a ti? Así han salido los críos italianos, en ambulancia.

Ya se han puesto en marcha distintas asociaciones italianas (aquí se estrenó el año pasado) para prohibir el que el trailer aparezca en horario infantil, aunque sea un poco tarde para algunos. ¿Cómo iban a darse cuenta los señores italianos encargados de calificar las películas de lo que cambia su perspectiva respecto a la de un niño? Tampoco se les puede echar nada en cara, estas cosas pasan y no pueden preverse.De todas formas lo que ha ocurrido en Italia son casos aislados y no representativos que aquí, una vez más, nos han plantado en las noticias (¡hasta TVE!) como si la sociedad debiese conocer la historia aunque en realidad debería quedar relegada a la sección de sucesos o directamente no aparecer.

Lo peor de todo es darte cuenta de que nunca podrás volverte a asustar como aquella primera vez.

Este post fue también publicado en El Pepino Marino


‘4th Dan’, una película de ficción sobre Kendo

5 febrero 2010

El Kendo es una antiquísima arte marcial centrada en el uso y la maestría de la espada japonesa. Se trata de un arte marcial poco conocida por el público general, aunque cuenta con un número importante de practicantes. La selección española de Kendo, de hecho, ha sido campeona de Europa en varias ocasiones en todas las categorías posibles.

Por el espectáculo visual que supone, el Kendo ha sido material para documentales e incluso para El Hormiguero, pero pocas veces había sido utilizado para la ficción. Sí existe una serie de animación japonesa basada en esta arte marcial y ha hecho aparición en numerosas películas, pero la producción húngara 4th Dan probablemente sea uno de los primeros cortometrajes centrados sobre este “camino de la espada” japonés.

En 4th Dan conoceremos la historia de un estudiante de Kendo que se prepara para su duro examen de Yondan o 4º Dan para demostrar su valía a su padre. Si bien el argumento está a la altura del de Avatar no parece especialmente original, el trailer adelanta, al menos, el buen gusto estético de los realizadores, y que además tomaron la sabia decisión de utilizar a verdaderos ‘kendoka’ para el rodaje del corto.

Vía El Kendo-Blog de Desirée


Críticas en Videodromo

30 noviembre 2009

Todo lo bueno se acaba y esto no iba a ser menos. Alfie, que regenta la Videoarena, ha vuelto de Estados Unidos y por consiguiente ya puede asistir a todos los preestrenos, así que mi labor como colaborador se acaba. De estos meses me llevo mi primera experiencia profesional como periodista (por lo menos iba acreditado, eso ya es algo) y doy mi más sincero agradecimiento a Alfie por haber confiado en mí. Dejo aquí los links a mis comentarios de las películas:

New York, I love you

Malditos bastardos

El soplón!

Los límites del control

Agora

La huérfana

Destino final 3D

Pandorum

Luna nueva

En un futuro próximo, espero, habrá más.


Tecnología para marcar a una generación

19 noviembre 2009

La película Avatar de James Cameron se estrenará el próximo 18 de diciembre con un buen puñado de miradas puestas en ella. Quizá por los bichos azules. Quizá porque, con sus 350 millones de dólares de presupuesto sólo para el rodaje, es la película más cara de la historia. O quizá porque James Cameron aspira a hacer la 2001: Odisea en el espacio o la Star Wars de esta generación.

En cualquier caso la descomunal inversión de  Warner necesita un taquillazo para recuperar todo ese dinero. Pero ¿qué pasa si Avatar no recauda tanto como necesita? James Cameron ya respondió a eso: venderá a otras productoras la tecnología que se ha desarrollado en exclusiva para el rodaje de la película.

Cameron dejó que Peter Jackson y Steven Spielberg probaran sus nuevos juguetitos durante una semana y quedaron maravillados. ¿Qué es lo que tienen para ser capaces de compensar un supuesto fracaso de la mayor producción de la historia? Vamos a intentar explicarlo…

Como ya ha dicho el director en múltiples ocasiones, la idea de Avatar llevaba años flotando en su cabeza, y ahí se quedó, en el aire, esperando a que llegara la tecnología necesaria para llevarla a cabo. Los avances en captura de movimiento en El Señor de los Anillos y King Kong, de Peter Jackson, fueron los responsables de que Cameron se zambullese en este proyecto. Y es que la captura de movimiento es fundamental en esta película.

James Cameron, en los decorados de Avatar

Para Avatar, los avances en esta materia se han llevado más lejos. Una de las novedades es que el espacio en el que se desarrolla la performance capture (perfcap) ha aumentado hasta seis veces. Este escenario ha sido bautizado como The Volume. Esto, como es obvio, aporta una mayor movilidad a los actores, y dará también nuevas posibilidades a la realización, como veremos más adelante.

Si han visto antes escenas del rodaje de de películas como Beowulf habrán podido observar cómo los actores estaban cubiertos con monos y tenían el rostro cubierto de pequeñas esferas brillantes. Estos puntos eran las referencias para capturar las expresiones faciales del personaje. Una vez se colocaban no se podían tocar: había por delante un largo día de rodaje. La única alternativa posible a este proceso era el maquillaje.

Gracias a la tecnología, puedes ir a currar en chándal

Los estudios de efectos especiales Weta Digital han revolucionado la captación de expresiones faciales para Avatar con una nueva técnica que evita todas estas incomodidades para el actor. Los actores se cubrirán la cabeza con un un rig (una especie de gorro) hecho a medida que sostiene una pequeña cámara frente a su cara. Un novedoso software reconoce todas los movimientos a través de la cámara, incluyendo la expresión de los ojos.

A esto se le deben sumar importantes avances en la parte de realización. Las cámaras estereoscópicas utilizadas en el rodaje de Avatar están desarrolladas específicamente para la película. James Cameron explicó en una entrevista para El País Semanal que él mismo intervino en el desarrollo de estas cámaras, ya que Sony no aceptó el proyecto. Estas cámaras permiten rodar la escena CGI (imagen generada por ordenador) como si se tratase de una escena real sin salir del escenario The Volume.

El resultado, impresionante

Esto, en resumen, permite ver los resultados del rodaje de la escena CGI inmediatamente, sin necesidad de esperar a la posproducción, como si se rodase con atrezzo y con actores caracterizados. Las posibilidades que se abren con esto son inmensas: lleva el manejo de la cámara a cualquier ambiente, a cualquier lugar, sin que sea necesario transportar los equipos y con total libertad de movimiento por toda la escena. La principal pega es que esta grabación se realiza con una calidad de “videojuego de los 80”, por lo que la imagen no alcanza la calidad y la textura finales hasta la posproducción.

Lo cierto es que Avatar trae al cine avances técnicos que bien podrían equipararse a muchos de los hitos del cine de ciencia-ficción y de fantasía, pero para convertirse en el Star Wars de esta generación necesitará mucho más que eso. Incluso más que un buen argumento. Necesita un universo capaz de atrapar, capaz de hacer volar la imaginación y de soportar millones de historias más. ¿Lo conseguirá? Queda menos de un mes para saberlo.


Moon, la apuesta por la ciencia ficción de siempre de Duncan Jones

13 octubre 2009

Y hoy la cosa va de cine, y nada menos que con Moon, uno de los estrenos más interesantes de los últimos meses y que ya podéis ver en cines desde el pasado viernes 9 de octubre.

La ciencia ficción es sin duda alguna uno de los géneros más recurrentes de la historia del cine. Sin embargo lo cierto es que no son muchas las buenas historias de ciencia ficción, y menos aún en los últimos años. Es por esto por lo que Moon ha llamado poderosamente la atención de la crítica, y de los seguidores de este tipo de películas, muy poco acostumbrados a estrenos como éste.

El argumento del film es sencillo. Nos situamos en un futuro no excesivamente lejano en una explotación energética sobre la superficie lunar. Su único habitante es Sam Bell, un hombre que lleva casi 3 años como encargado del correcto funcionamiento del complejo, contando tan sólo con la compañía de Gerty, una especie de robot programado para hacerle la vida más fácil. La historia comienza dos semanas antes de la fecha marcada para el regreso de Bell a la Tierra, momento en el que sufre un accidente, a partir del cual comienza el desarrollo de los acontecimientos. Contar más sería simple y llanamente destripar un thriller que merece ser descubierto por uno mismo.

Ni que decir tiene que no faltan las referencias a clásicos del género, empezando por 2001, una odisea en el espacio. El robot Gerty no puede dejar de recordarme al Hal 9000 de Kubrick, eso sí, con la voz de Kevin Spacey y un smiley como rostro. Pero no se queda hay la cosa, y es que sin duda alguna los espacios nos remiten claramente no sólo a 2001 sino también a otros clásicos del género como, Solaris o incluso Alien. Pero a pesar de lo que pueda parecer, Moon es una historia original e inteligente que, a pesar de que se asienta sobre las mismas bases que tantas otras obras de ciencia ficción (tanto películas como novelas), no se limita a la típica batallita de viajes espaciales y mundos futuristas.

El autodescubrimiento y el drama de la soledad se entremezclan con una dura crítica al corporativismo, a través de un sólido guión del debutante Nathan Parker, y orquestado bajo la batuta del también primerizo Duncan Jones (que para quien no lo sepa es el hijo de David Bowie!). A destacar también la más que buena interpretación de Sam Rockwell, en un papel nada fácil, que deja al descubierto a un actor que algunos críticos, quizá demasiado optimistas, ya sitúan en las quinielas para los Oscar.

Un ejemplo de que la calidad no siempre va unida al presupuesto, y es que esta producción de carácter independiente puede convertirse, con sus maquetas y todo, en una de las películas del año. De momento ya ha causado muy buena impresión en varios festivales, el último el de Cine Fantástico de Sitges, de donde se llevó nada menos que el premio al mejor actor, al mejor director, al mejor guión y a la mejor película. Porque revisitar géneros, si se hace bien, puede dar muy buen resultado.  Muy recomendable.