Mis problemas con Amenábar

7 octubre 2009

problemas

Nadie parece tener problemas con Alejandro Amenábar. Desde su opera prima, Tesis (1996), el director ha disfrutado del favor de crítica y público. Con el remake de Abre los ojos y el rodaje de Los Otros (¡con Nicole Kidman!) dejó claro que lo suyo era un fenómeno internacional y continuó su imparable ascenso a los cielos del 7º arte español. Ahora da un pasito más y con un presupuesto de 50 millones de euros se atreve con Agora, una superproducción ambientada en la Alejandría del Imperio Romano que cuenta la historia de Hipatia, la primera mujer científica de relevancia de la historia.

Ayer se presentó el film en los cines Kinépolis de Madrid, con la presencia del director y de la actriz protagonista, Rachel Weisz, ganadora de un Oscar por El jardinero fiel. El tirón de ambos, combinado, ha conseguido que la repercusión de la cinta sea todavía mayor, garantizando su presencia en todos los medios de comunicación, algo que muy pocos autores españoles pueden conseguir. Quien más y quien menos se ha sentido interesado por el proyecto de Amenábar.

Sin embargo, pensar que Amenábar gusta todo el mundo es un ejercicio poco realista. Resulta que hay gente que sí tiene problemas, y bastante grandes, con Amenábar. Jordi Costa, crítico de cine de El País entre otras publicaciones, ha tenido tantos problemas con Amenábar que ha decidido que lo mejor es hacer un cómic sobre el tema. Y no se le han caído los anillos a la hora de vapulear a una figura que parecía intocable, a quien se acaba llamando “el 11-S del arte” en el cómic. Para dar forma a su odio ha contado con el dibujante Darío Adanti, conocido por sus tiras de El Jueves y juntos han creado un libreto de 44 páginas en el que se mezclan anécdotas reales, imágenes oníricas y reflexiones sobre el estado del cine español hoy en día.

El ataque frontal que Costa y su compinche Adanti propinan a Alejandro Amenábar es despiadado y políticamente incorrecto. No es que no dejen títere con cabeza, es que llegan a matar al director en una de las páginas del cómic. Ambos, con el apoyo de Joaquín Reyes y Ernesto Sevilla, presentaron su obra en el madrileño Café de la Palma ayer, un par de horas antes del preestreno de Agora. Un equipo de Pepino News se desplazó hasta el local y, con la precariedad y dificultades habituales, grabaron el evento:

Los Muchachada Nui también tuvieron sus momentos de gloria y justifican su respaldo a Costa y Adanti:

El cómic Mis problemas con Amenábar está editado por Glénat y cuesta 9,95 euros. No recomendado para seguidores de Alejandro Amenábar sin sentido del humor.


Álex de la Iglesia quiere ser el nuevo director de la Academia española de cine

19 mayo 2009

DelaIglesiaCon Ángeles González-Sinde como nueva ministra de Cultura, la Academia española de cine ha quedado a la espera de un máximo responsable. Álex de la Iglesia quiere cubrir ese hueco, y por ahora no hay más candidatos.

En declaraciones a El País De la Iglesia ha asegurado tener gran ilusión por el proyecto y desea “implicarse y colaborar para que el cine español tenga la imagen que se merece”. Entre sus objetivos se cuentan “unir en la Academia a todos los que se fueron o están alejados de esta institución” y la defensa de los derechos de los autores.

Mantener una conversación sobre cine español es acabar, tarde o temprano, escuchando (o, tal vez, pronunciando) todo tipo de ataques indiscriminados, comentarios jocosos y opiniones negativas, incluso insultos, sobre nuestro séptimo arte. Muchos de los detractores suelen generalizar con una rapidez pasmosa y se olvidan, queriendo o sin querer, de que el cine español no es solo comedias baratas y crítica social cansina, sino también buenas historias, personajes memorables y unas cuantas obras de arte.

El cine español no es tan horrible como algunos lo pintan, o como pude parecer de un vistazo rápido. Y lo peor de todo es que se dan cuenta antes fuera de España que dentro. La Academia de las artes y ciencias cinematográficas de España, o Academia de cine en plan familiar, no ha mejorado la visión que se tiene de nuestro cine: los Goya no convencen, sus miembros se manifiestan políticamente con todo lo que eso conlleva, no queda claro si el sistema de subvencioneses el más adecuado, y los nuevos creadores no reciben todo el apoyo que sería lógico que otorgase este organismo que tienen que buscarse las habichuelas por ahí a pesar de tener cosas interesantes que contar.De la Iglesia Resines

De la Iglesia es un claro ejemplo de cómo con poco presupuesto pero grandes ideas y saber hacer se pueden lograr cosas geniales. Mirindas asesinas, su primer corto, es un claro ejemplo de cómo se puede hacer contar algo  interesante con una habitación y cuatro actores.

Con Acción mutante aborda la (oh, Dios mío) crítica social de forma magistral y original, y al mismo tiempo se sumerje en la ciencia ficción, género poco explorado por los directores españoles. Con los Crímenes de Oxford dió el salto a Hollywood, a pesar de que el largometraje no fue especialmente bien recibido por crítica y público. El día de la bestia, La comunidad o Crimen Ferpecto son otros de los títulos del director que han cosechado triunfos incluso entre los que se quejan del mal cine que se hace en este país. Aunque esto no es más que un rapidísimo repaso de su filmografía, nos sirve para crear una divertida (según cómo se entienda) comparación entre el posible futuro director de la Academia de cine y su antecesora, la guionista de Mentiras y gordas.

El plazo para presentar candidatura a director de la Academia de cine termina el día 27 de mayo, y dos días después, el 29, se proclamarán las que haya. Veremos entonces si De la Iglesia puede ser el responsable del lavado de cara que la Academia necesita.