Desafortunada abreviatura

12 octubre 2009

La publicidad sigue siendo una tremenda fuente de sorpresas. Nos da igual la del Facebook o la más tradicional. Y nos da igual Más móvil que Movistar.

Ésta tiene ya sus años, pero es inevitable fijarse en ella cada vez que aparece:

El lenguaje de los sms nos ha traido ahorro, pero también muchas coincidencias desgraciadas. La palabra hablar proviene del latín falare. La lengua, caprichosa ella, quiso que la f enmudeciera para convertirse en una señora h, como ocurrió con otras palabras como harina u hormiga. Sin embargo, estas dos palabras tienen la suerte de no tener una prima homófona.

Por supuesto, no todas nuestras palabras tienen un origen latino. Muchos términos vienen de otras lenguas de gran importancia para el castellano actual, tales como el árabe, el francés o el inglés, y muchas palabras procedentes del latín se han perdido por el camino.

Pero incluso las palabras que se quedan por el camino dejan algún legado:

ablación.

(Del lat. ablatĭo, -ōnis).

1. f. Acción y efecto de cortar, separar, quitar.

2. f. Der. Sacrificio o menoscabo de un derecho.

3. f. Med. Separación o extirpación de cualquier parte del cuerpo.”

(DRAE)

Quitar una letra por estética puede llevarte a meterte en temas más peliagudos de lo que pensabas. No lo hagas.

Para colmo, se les ocurrió poner unos paréntesis que, mal vistos, podrían evocar alguna que otra cosa:

Sin título-1

Nos sigue encantando la publicidad.

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Proposición indencente

26 agosto 2009

La publicidad sigue sorprendiéndonos cada día, y en Pepino News nos encanta recoger briznas de estas maravillas que la publicidad nos regala y mostrároslas. Porque, aunque somos estudiantes de periodismo, nos encanta la publicidad.

Si bien hasta ahora nos hemos deleitado las técnicas de reclamo de los test de inteligencia de Internet, hoy ponemos el acento en el soporte publicitario más rudimentario: el cartel hecho a mano.

El uso de carteles se basa en dos elementos fundamentales: hacer un cartel adecuado a nuestras necesidades y situarlo de la forma correcta y en el lugar correcto. Esto último es lo que nuestro amigo no tenía claro:

Se busca

A lo mejor le dan una sorpresa. Quién sabe.


WE LOVE PUBLI

24 mayo 2009

A nosotros, como a Soitu.es, nos encanta la publicidad.

Pero a nosotros no nos gusta del mismo modo que a Soitu.es, porque a nosotros, de momento, la publicidad no nos da de comer. A nosotros nos encanta por esa capacidad que tiene para crear mundos que escapan a nuestra mente, mundos en los que Bruce Lee puede aplicar su Jeet Kune Do a un coche, Richard Clayderman puede perder el control en su piano en medio de la carretera, o Bud Spencer puede repartir panoja en plena calle porque el cajero le cobra comisión.

La publicidad nos encanta porque nos promete lo descabellado y lo imposible:Anuncio encontrado en YouTube

La publicidad puede incluso prometernos que va a averiguar nuestro “nivel de  inteligencia” con un test para el daltonismo.

Me gustaría saber cuánta gente se ha pagado 0,30€ por cada SMS para que unas lumbreras de este calibre midan su cociente intelectual. O eso, o los daltónicos somos (yo veo un 21, no un 74, como debería ser) corticos.

Nos encanta la publicidad.