UCM Cómic: Max, cómics en la encrucijada

15 marzo 2010

En esta entrega de UCM Cómic les ofrecemos la charla del gran dibujante e ilustrador Max, premio nacional de cómic en 2007. El autor dio un repaso de su obra a través de las distintas encrucijadas de su vida,  desde sus inicios en la revista El vívora con Gustavo hasta Peter Pank y el más reciente Bardín. Sin duda, una de las figuras más destacadas de la viñeta española de las últimas décadas.



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“Superhéroes. Colecciones pioneras en España” por Francisco Reyes

12 marzo 2010

Seguimos con la cobertura de las Jornadas de Cómic de la Universidad Complutense con la charla sobre las colecciones de cómics de superhéroes en España del profesor de la facultad de Ciencias de la Información Francisco Reyes. En la ponencia, el profesor se centró en su experiencia personal como coleccionista de cómic en su juventud.

La intervención del profesor ha sido motivo de críticas en el blog de otro de los ponentes, el divulgador y guionista del cómic Santiago García.


“Cuando desperté, Mark Millar seguía allí”, por Nacho Vigalondo

9 marzo 2010

Seguimos con las fantásticas jornadas UCM Cómic. Hoy ofrecemos la charla de Nacho Vigalondo sobre el guionista escocés Mark Millar, autor de obras como Wanted, Superman rojo o Kick-ass. Vigalondo se declaró fan incondicional de los cómics de Millar y aseguró que este era el único motivo por el que lo habían escogido a él para la charla.

El director cántabro mantuvo una exposición amena, divertida y apasionada que merece la pena ser vista:


UCMCómic: introducción y Miguel Noguera

8 marzo 2010

La semana pasada se celebraron en la facultad de Ciencias de la Información de la UCM las jornadas UCMCómic, un espacio en el que mirar hacia un lenguaje narrativo como es la historieta que la universidad ha dejado de lado. Ha sido puesto en marcha por estudiantes de la propia facultad, los mismos que organizaron el año pasado unas jornadas dedicadas a los nuevos talentos audiovisuales patrios, que han conseguido reunir a algunos de los entendidos más importantes del cómic español.

Por nuestra parte hemos grabado la gran mayoría de las ponencias, clases magistrales, mesas redondas e intervenciones que se han ido sucediendo durante la semana y poco a poco (son un montón) las iremos subiendo a la web. Para ir abriendo boca os dejamos el Ultrashow con el que Miguel Noguera nos bombardeó, sorprendió y descompuso el miércoles por la tarde. Es cierto que fue lo menos cercano al cómic de toda la semana pero disfrutar de esta actuación es imperativo para todos nuestros lectores; no se lo pierdan bajo ningún concepto:


Yo también fui a ver Demons a los Cines Luna y me dejaron en la puñetera calle

20 febrero 2010

Prometían el oro y el moro: un cineforum alternativo que iniciaría sus proyecciones con una película de serie B llamada Demons y que tendría lugar en unos cines abandonados hace años, el sueño húmedo de más de un fan de las películas de terror y casquería y al mismo tiempo una oda a la cultura underground, amén la recuperación de un cine olvidado y mítico en el marco de un evento único en Madrid. Yo me lo creí, por supuesto. Además, entrada gratuita y en el horizonte nuevas proyecciones mensuales de películas cada vez peores. Según declaraciones los organizadores publicadas por El Mundo “Llevábamos tiempo queriendo hacer un cineclub de terror y serie B, ése tipo de películas que no tienen cabida en la Filmoteca. Nos sorprendía mucho que en una capital europea como Madrid, no hubiera un espacio así”. La fecha: ayer a las 22.30.

Atractiva iniciativa, ¿no? Nada que objetar a unos tíos que, con una gran determinación, ponen pasta para hacer algo que les gusta y de lo que además puede beneficiarse un montón más de gente. Estamos hablando de una alternativa al Círculo de Bellas artes y la Filmoteca, de otro cine, otra cultura, salirse de lo habitual y disfrutar de rarezas audiovisuales perdidas en el espacio y el tiempo. ¡Vaya proyectazo! Pero se les fue de las manos y una serie de desafortunadas desdichas acabó con la prometedora experiencia convertida en una tomadura de pelo de tres pares de narices. Lo que según los organizadores iba a ser un eventazo para amantes de las películas gore de bajísimo presupuesto en el marco incomparable de unos cines insalubres se convirtió en una triste fiesta en la que cuatro disfrutaban y cuarenta pataleaban fuera porque se sentían estafados.

El principio del fin está en los medios de comunicación. El evento y sus promotores aparecieron en un montón de medios, entre ellos El Mundo o El País, pasando por medios locales como Somos Malasaña, además del telediario de TVE. Tuenti y Facebook no se hicieron de rogar y muy pronto había eventos con más de 300 personas que decían que iban a asistir. Con todos estos artículos en la mano solo se puede aplaudir la labor de marketing realizada por los amigos de Cineshock. La repercusión ha sido enorme y es normal que con ella cientos de personas se congregasen a la entrada de los Luna ayer por la noche en busca de lo prometido, serie B en un cine abandonado, una actividad alternativa a las que ya tiene la noche madrileña. Por supuesto, había que ser realistas: era imposible que todo el mundo cupiese en una sola sala (el resto de salas de los Luna tienen las pantallas destrozadas). La diferencia entre un público tristón pero con una sonrisa y un público cabreado y queriendo dinamitar el edificio con todos dentro es una simple frase que aclarase alguna cosa por parte de los organizadores “El aforo es de doscientas personas, sentimos que no podáis entrar” o algo así. ¿Qué menos?

El despropósito, sin embargo, fue mayúsculo porque para empezar en ningún momento se informó de nada relativo al aforo. A las 21:00, una hora y media antes de que empezase la proyección, había más de cien personas en la cola. Habría sido un buen momento para que alguien asomase la cabeza desde los cines y dijese “oigan, que no van a caber todos, vayan haciéndose a la idea”. No salió nadie a avisar de la falta de espacio que íbamos a sufrir. Según pasaban los minutos la cola crecía y crecía. Mi grupo y yo nos encontrábamos situados en la cola a dos esquinas de la entrada con más de cien y probablemente más de doscientas personas delante de nosotros.

Fue al tirar la toalla y acercarnos a la cabecera de la cola cuando nos encontramos con el pastel, el remate, la gota que colmó el vaso: a pesar de que los organizadores aseguraron que no existían pases VIP o listas preferentes mucha gente fue colada al interior de los cines sin pasar por la cola. Evidentemente el resto del personal estaba cabreado y de muy mala leche mentando a los familiares de los organizadores. Para rematar, los periodistas acreditados también pasaron por la patilla y ocuparon casi la mitad de la sala, mientras que de los que esperaron cola no pasaron más de 100 ¡Y nos querían vender que era un evento para amantes del cine de explotación llenándolo de periodistas! Los organizadores se excusan por Facebook: no sabían que iba a venir tanta gente, nos pilló por sorpresa y tal y cuál. ¿Cómo nos vamos a creer eso si han salido hasta en el informativo de TVE?

El resultado final ha sido un evento que ni fue popular, ni fue alternativo, ni fue diferente, sino el mismo perro con otro collar que se veía venir y que tan triste resulta. Desaprovechar este tipo de oportunidades por una cosa o por otra es cabreante. ¿Qué habría pasado si hubiesen avisado antes del escaso aforo? ¿O si hubiesen tirado a los periodistas para que pasasen los verdaderos interesados? ¿Habría tenido mala prensa? ¿Es que necesitaban buena prensa? ¿No era una cosa hecha por fans para fans? ¿Qué necesidad había de que el vodka Absolut aparezca en un evento minoritario y supuestamente cultural?

El Cineshock ha sido una decepción mayúscula. Han tenido la oportunidad de hacer algo pequeño y resultón y han acabado haciendo algo tan grande que ha caído por su propio peso. El feedback negativo que los organizadores están recibiendo tiene que ser suficiente como para que les piten los oídos un par de años. Todos cometemos errores, claro, pero ¿qué esperan ahora? ¿Que les demos una palmadita en la espalda después de que no hayan sido sinceros?

De todas formas han pedido disculpas por todo el follón, y aceptadas están, por lo menos desde aquí, lo cual no desdice nada de lo que escribo en este post.


Formas de discriminación

17 febrero 2010

El último capítulo de la serie de animación Padre de Familia, emitido en la Fox el pasado domingo, ha sido especialmente polémico y ha tenido una gran repercusión mediática por la inclusión de un gag en el que se referían al hijo con síndrome de Down de la ex-candidata a la vicepresidencia del gobierno americano, Sarah Palin.

Por supuesto, las críticas hacia la serie de Seth McFlarne han llegado desde todas las direcciones y de todas las formas posibles, con un especial rechazo hacia la aparición de una persona con síndrome de Down para este fin.

Padre de Familia se caracteriza por utilizar un humor cruel y políticamente incorrecto que ataca por los cuatro costados a la sociedad del país más poderoso del mundo. No le faltan chistes machistas, racistas, xenófobos, o sobre cualquier tema delicado como el cáncer, el SIDA, el terorismo o la pederastia. Estos chistes, con mayor o menor gusto, son un aldabonazo a la conciencia de la audiencia, y todo aquel capaz de ver la serie con ojo crítico es también capaz de reírse por la exageración de la borma al tiempo que se escandaliza o se estremece por la crueldad con la que se ha reflejado, algo que revela mucho más que un humor blanco e inocente.

No hablamos del insulto y del chiste fácil sino de algo más profundo. No es difícil entender que cuando Peter Griffin, Homer Simpson o cualquier otro sucumben a la fuerza de los tópicos y los estereotipos, en realidad están gritando: “Hola, soy un americano medio de unos cuarenta años, y soy tan estúpido, que pienso así”.

Proteger a las personas con discapacidad como objeto de humor, supone contribuir al tabú que las excluye de nuestra sociedad. La comedia como la de Padre de Familia, independientemente del mejor o peor gusto de sus chistes, es una herramienta muy potente para normalizar, suavizar y asumir realidades que nuestra conciencia ignora: si nos escandalizamos porque Chris Griffin, el hijo mayor en la serie, tiene una cita con una chica con síndrome de Down, el problema lo tenemos nosotros, no la serie.


Paranormal Activity y los niños italianos

9 febrero 2010

Si alguien ha visto hoy el telediario de la Sexta habrá reparado en la noticia de que la película Paranormal Activity está causando estragos entre los menores italianos. Según cuenta Il Corriere della Sera hay hasta una niña de catorce años hospitalizada en estado de catatonia.

La cinta cuenta cómo una joven pareja de Texas intenta desentrañar el misterio de los extraños sucesos que no les dejan pegar ojo. Como decían en una tira de Para ti que eres joven, es una peli de terror psicológico porque no había pelas para monstruos. No sé cómo es posible que haya costado algo más de lo que les costó la cámara, porque la película consiste en ésta colocada en el dormitorio de la pareja, encendida noche tras noche para intentar grabar el algo que los atormenta. Es la Bruja de Blair de los años 2000, cuando puedes grabar lo que pasa en tu habitación mientras duermes y luego buscar en google respuestas a tus preguntas. Y encontrarlas.

Y mientras que aquí nos califican de X el petardo de Saw VI en Italia se pasan de listos y dejan ésta para todos los públicos. ¿Es que acaso es tan chunga esta película como muestran las escenas de gente gritando en la oscuridad de la sala del cine que nos han vendido? No, claro que no. Ni de coña. Nadie hecho y derecho se acojona por los cuatro ruidos y poco más a los que se reduce esta película. Se hace aburrida, no pasa nada durante la primera hora (en serio) y al final te sientes estafado. Eso de que ha acogotado hasta al mismo Steven Spielberg no hay quien se lo crea. Pero lo que sí es cierto es que tiene un poder de sugestión importante en determinadas circunstancias. Por ejemplo, si tienes diez años y te da miedo la oscuridad.

Si vas a ver esta película predispuesto a que te asusten, te inquieten o te dejen catatónico es mejor que no vayas, porque nada de eso va a ocurrirte. Pero si tienes doce años y vas sin ideas preconcebidas y sin saber qué esperar ¿cómo no te va a afectar la TENSIÓN a la que te someten mientras esperas a que ALGO paranormal, desconocido y terrible ocurra mientras los protagonistas duermen? ¿Cómo no te vas a acojonar, desde tu escasa experiencia, pensando que eso puede ocurrirte a ti? Así han salido los críos italianos, en ambulancia.

Ya se han puesto en marcha distintas asociaciones italianas (aquí se estrenó el año pasado) para prohibir el que el trailer aparezca en horario infantil, aunque sea un poco tarde para algunos. ¿Cómo iban a darse cuenta los señores italianos encargados de calificar las películas de lo que cambia su perspectiva respecto a la de un niño? Tampoco se les puede echar nada en cara, estas cosas pasan y no pueden preverse.De todas formas lo que ha ocurrido en Italia son casos aislados y no representativos que aquí, una vez más, nos han plantado en las noticias (¡hasta TVE!) como si la sociedad debiese conocer la historia aunque en realidad debería quedar relegada a la sección de sucesos o directamente no aparecer.

Lo peor de todo es darte cuenta de que nunca podrás volverte a asustar como aquella primera vez.

Este post fue también publicado en El Pepino Marino